Otra polémica resolución: un nuevo dictamen de la jueza Nora Villegas beneficia a un detenido que intentó fugarse.

La actuación de la justicia penal y el funcionamiento de los mecanismos de control penitenciario en la provincia vuelven a quedar en el centro de la escena. Un nuevo y polémico dictamen emitido por la jueza de Garantías de Villa Mercedes, la Dra. Nora Graciela Villegas, ha encendido las alarmas tras otorgar la libertad a un imputado que, poco después, protagonizó un intento de fuga.

Este episodio no solo reaviva las críticas hacia la magistrada, sino que pone bajo la lupa un eslabón clave y muchas veces invisible del sistema: los gabinetes técnicos del Servicio Penitenciario, encargados de evaluar la conducta y la viabilidad de las salidas o liberaciones de los internos.

El rol de los informes penitenciarios: ¿quién evalúa el peligro?

La indignación social frente a este tipo de fallos no apunta únicamente a la firma de los jueces. En la comunidad y en los pasillos judiciales resuena una pregunta incómoda: ¿Bajo qué criterios profesionales los equipos de la penitenciaría elaboran informes favorables para personas que claramente no están aptas para reinsertarse o que sostienen un alto riesgo de fuga?

La sociedad cuestiona con dureza la falta de rigurosidad o de sentido común en estas evaluaciones técnicas. Muchas veces, peligrosos delincuentes reciben conceptos de "buena conducta" o dictámenes de baja peligrosidad basados en el mero cumplimiento de la rutina carcelaria, ignorando el perfil psicológico real o el riesgo latente que representan para los vecinos una vez que cruzan los muros del penal.

El fantasma del caso Ponce: la reincidencia que la comunidad no olvida

El malestar colectivo no es infundado; se alimenta de antecedentes recientes y dolorosos. La memoria social evoca de inmediato el caso de Ponce, un interno que había sido beneficiado con medidas flexibilizadas y que hoy se encuentra nuevamente tras las rejas, imputado por el intento de homicidio de una menor.

Aquel hecho demostró de la peor manera el fracaso rotundo de los filtros de evaluación: un sujeto considerado "apto" para salir o recuperar beneficios terminó atentando contra la vida de una niña. El caso Ponce dejó en evidencia que las alertas institucionales fallaron en cadena, desde los profesionales penitenciarios que avalaron su perfil hasta los magistrados que firmaron su soltura.

Resoluciones bajo sospecha y un reclamo que crece

En este nuevo caso que involucra el dictamen de la Dra. Villegas, el sospechoso intentó evadir la acción de la justicia mediante una fuga que obligó a un rápido despliegue de las fuerzas de seguridad para asegurar su recaptura. El hecho confirmó de inmediato los peores temores de los investigadores y dejó en ridículo las garantías procesales evaluadas.

La repetición de estas situaciones instala una profunda desconfianza en la ciudadanía. La comunidad exige que se revisen de manera urgente las responsabilidades de quienes firman los informes criminológicos y psicológicos dentro de las cárceles de San Luis, entendiendo que un dictamen liviano o mal evaluado es, en definitiva, una puerta abierta al peligro en las calles.

Fuentes varias

Redacción Aljaba 360