Guía de defensa del salario ante débitos en cuenta sueldo.

El salario en Argentina tiene carácter alimentario y goza de protección constitucional (Art. 14 bis CN). Esto significa que ningún contrato de adhesión, préstamo personal o tarjeta de crédito puede habilitar a un banco a vaciar la cuenta de un trabajador ni a dejarlo por debajo de su nivel de subsistencia.  

Paso 1: Diagnóstico – Cálculo de los Topes Legales  

Antes de reclamar, es fundamental determinar el alcance de la infracción bancaria. Existen dos límites legales que los bancos suelen vulnerar:  

- Tope laboral del 20% (Arts. 132 y 133 LCT): Los débitos autorizados para pagar préstamos no pueden superar el 20% del salario neto.  

- Inembargabilidad del Salario Mínimo (Decreto 484/87 y Art. 147 LCT): Los haberes son 100% inembargables hasta el valor del Salario Mínimo, Vital y Móvil.  

Ejemplo: Si un trabajador percibe $3.700.000 netos, el banco solo puede retener hasta $740.000. Si descuenta $980.000, está aplicando un 26,5% de forma ilegal.  

Paso 2: Medidas Informáticas y de Emergencia  

- Stop Debit: El BCRA garantiza el derecho a cancelar débitos automáticos desde Home Banking o la app del banco.  

- Reversión de fondos: Si el débito abusivo ocurrió en los últimos 30 días, el banco debe reintegrar el dinero en 72 horas hábiles.  

- Transferencia de madrugada: Para evitar el vaciamiento, se recomienda transferir el sueldo a las 00:01 AM hacia una billetera virtual o cuenta familiar antes de que impacten los débitos.  

Paso 3: Reclamo Formal e Intimación al Banco  

Si el banco bloquea el stop debit, se debe presentar una nota de impugnación formal:  

1. Denunciar la afectación alimentaria (Ley 24.240, Art. 8 bis).  

2. Exigir readecuación de la cuota al tope legal del 20%.  

3. Intimar respuesta en 10 días hábiles bajo apercibimiento de denuncia ante BCRA y Defensa del Consumidor.  

Paso 4: Escalada Administrativa  

- Vía BCRA: Denuncia en el portal de Clientes Bancarios por afectación de cuenta sueldo.  

- Defensa del Consumidor: Reclamo digital en la Ventanilla Única Federal o en el organismo provincial, con audiencia de conciliación obligatoria.  

Paso 5: Cambio Estratégico de Banco  

La solución definitiva es trasladar los haberes a otra entidad:  

- Todo trabajador tiene derecho a elegir banco.  

- En el sector público, puede abrirse una “Cuenta Sueldo por Traspaso” en un banco privado, que transfiere automáticamente los fondos antes de que el banco acreedor ejecute débitos.  

El salario es intocable en su carácter alimentario. Los trabajadores cuentan con herramientas legales, informáticas y administrativas para defenderlo frente a prácticas abusivas de las entidades financieras.  

Fuente Ricardo Vadillo Abogado.



Pircas: testigos de la historia, vigías del tiempo, centinelas de las sierras.

Entre quebradas, senderos serranos y antiguos caminos rurales, emergen silenciosas estas construcciones de piedra que forman parte de uno de los patrimonios culturales más valiosos de la provincia.

Las pircas, levantadas mediante la técnica de piedra en seco y sin utilizar mortero, constituyen testimonios materiales de la presencia del hombre en el territorio desde tiempos ancestrales. Representan un legado arquitectónico, histórico y cultural de enorme relevancia.

La palabra ‘pirca’ proviene del vocablo quechua ‘pirqa’, que significa muro de piedra. Esta técnica constructiva fue utilizada por diversos pueblos originarios de los Andes y adoptada posteriormente por comunidades rurales que encontraron en ella una solución práctica y duradera para adaptarse al entorno serrano. Las piedras eran cuidadosamente seleccionadas y encastradas unas con otras, aprovechando su forma y peso para lograr estabilidad sin necesidad de materiales de unión.

En San Luis, las pircas se extienden a lo largo de numerosos sectores de las Sierras Centrales, especialmente en zonas como Valle de Pancanta, La Carolina, Río Grande, El Trapiche, Potrero de los Funes, Nogolí, San Francisco del Monte de Oro y otros parajes serranos. En algunos sectores pueden observarse extensos tramos que trepan por las laderas de las sierras y atraviesan valles, conformando un paisaje único donde la obra humana se integra armoniosamente con la naturaleza.

Históricamente, estas estructuras cumplieron múltiples funciones: delimitaron territorios, dividieron parcelas, contuvieron ganado, protegieron cultivos, marcaron caminos y formaron parte de corrales y asentamientos rurales. Su presencia evidencia formas de organización social, aprovechamiento de recursos y ocupación del espacio que se remontan a varios siglos atrás.

Más allá de su utilidad práctica, las pircas poseen un enorme valor arquitectónico. Constituyen un ejemplo sobresaliente de construcción sustentable, basada exclusivamente en materiales del entorno y en conocimientos transmitidos de generación en generación. Cada muro refleja la habilidad de los antiguos pobladores para comprender el comportamiento de la piedra, distribuir pesos y adaptarse a la topografía serrana sin alterar significativamente el paisaje.

Su importancia cultural también radica en que representan la memoria viva del trabajo rural y de los pueblos originarios que habitaron estas tierras. Son huellas tangibles de saberes ancestrales que aún perduran en la identidad puntana y que permiten comprender mejor la relación histórica entre las comunidades y el ambiente serrano.

En la actualidad, las pircas se han convertido en un atractivo turístico de creciente interés. Numerosos circuitos de trekking, mountain bike y turismo rural recorren sectores donde estas estructuras forman parte del paisaje. Los visitantes encuentran en ellas no solo un elemento fotográfico de gran belleza, sino también una oportunidad para descubrir aspectos poco conocidos de la historia provincial. Senderos serranos, cascadas, ríos y antiguos caminos se combinan con estos muros de piedra para ofrecer experiencias que unen naturaleza, cultura y patrimonio.

Visitar las pircas en San Luis es emprender un viaje a través de la historia de los pueblos que habitaron las sierras, descubrir técnicas constructivas milenarias y comprender cómo la cultura y la naturaleza han convivido durante siglos en uno de los escenarios más emblemáticos de la provincia. Entre cerros, quebradas y valles, estas silenciosas construcciones continúan narrando la historia de San Luis, piedra sobre piedra, generación tras generación.

Fuente ANSL




Descubren un gigantesco pariente lejano de los cocodrilos que vivió hace 237 millones de años.

Durante el Triásico Medio-Tardío, hace unos 237 millones de años, cuando todavía no existían los grandes dinosaurios carnívoros, los reptiles del grupo Paracrocodylomorpha –cuadrúpedos de entre 4 y 10 metros de largo–, parientes lejanos de los actuales cocodrilos, eran los mayores y más temibles depredadores. En un trabajo publicado hoy en la revista Papers in Palaeontology, un equipo de investigación del CONICET, integrado por expertos de La Plata, La Rioja y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), reporta el hallazgo de un nuevo género y especie de paracrocodilomorfo: Shakajlura riojanensis, es decir, “lagarto bendito de La Rioja”.

El hallazgo tuvo lugar en la Formación Chañares, ubicada en el Parque Nacional Talampaya, en el marco de dos campañas paleontológicas realizadas en 2017 y 2018 por Archosauriform Research Group, y consistió en el descubrimiento de varios huesos del cráneo y del postcráneo, incluso piezas correspondientes a la cintura del animal, que llegó a medir 6 metros de largo y tenía un cráneo de 60 centímetros. “La Formación Chañares es una ventana que nos muestra cómo era el mundo entre 237 y 233 millones de años atrás”, cuenta Ariel Cardillo, becario doctoral del CONICET en el Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica de La Rioja (CRILAR, CONICET-UNLaR-SEGEMAR-UNCa-Gobierno de La Rioja) y primer autor del trabajo.

“El Triásico es un momento clave en la historia de la vida en la Tierra: comenzó luego de la Gran Mortandad, como se conoce a la extinción masiva más grande de la que se tenga registro –la del Pérmico superior, hace 252 millones de años– y es el primer período de la denominada ‘Edad de los reptiles’, es decir la Era Mesozoica. En ese sentido, los afloramientos de la Formación Chañares presentan un registro de interés mundial, porque incluyen ancestros de mamíferos, dinosaurios y cocodrilos, como también de plantas, hongos y artrópodos”, apunta Cardillo.

Formado en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (FCNyM, UNLP), Cardillo destaca que “los Paracrocodylomorpha son importantes por varios motivos. Por un lado, nos cuentan sobre el origen de los cocodrilos, los únicos representantes del linaje que llegaron hasta la actualidad. Por otra parte, nos dan información sobre cómo eran esas faunas triásicas posteriores a la extinción pérmica. Además, son considerados las ‘figuritas difíciles’, porque se encontraron muy pocos ejemplares si comparamos con otros grupos de animales de la misma época, entonces cada vez que se descubre uno nuevo tiene un altísimo valor científico”.

En efecto, hasta el descubrimiento de Shakajlura, solo se conocía un único ejemplar fósil para el grupo extraído de la Formación Chañares: Luperosuchus fractus, estudiado originalmente por el paleontólogo estadounidense Alfred Romer a comienzos de los ’70. “La morfología general y el nivel estratigráfico en los que fue recolectado Shakajlura, contemporáneo al de Luperosuchus, sugieren estrechas afinidades entre ellos. Sin embargo, hay diferencias considerables en la forma del hocico y de algunos huesos que rodean el ojo”, comenta Julia Brenda Desojo, investigadora del CONICET en la FCNyM y también autora de la publicación.

“Luperosuchus tiene una curvatura o proyección hacia arriba, como una montañita prominente sobre el hocico, a la altura de las fosas nasales, algo que no se ve en Shakaljura”, remarca Desojo, y bromea: “Una especie de nariz romana”. El nuevo ejemplar tiene los nasales bien rectos. “Por otro lado, hay un rasgo distintivo que los separa bien claramente en un hueso ubicado en la parte posterior de la órbita, que se denomina postorbital: mientras que en Luperosuchus tiene una protuberancia redondeada, en Shakajlura esta es más parecida a una barra alargada”, detalla.

Otro rasgo característico del nuevo ejemplar es la casi nula presencia de ornamentación en el maxilar, el hueso de la quijada superior que lleva los dientes, como la que presentan los cocodrilos modernos. “Este es bastante liso en todo sentido”, remarca Cardillo, quien apunta que esa particularidad lo diferencia de varios de los representantes del grupo a nivel mundial. Al respecto, cabe destacar que los Paracrocodylomorpha se conocen en todos los continentes, con excepción de la Antártida y Australia, para ese momento de la historia.

“Otra característica que lo vuelve único es la forma de un hueso de la mandíbula, el prearticular, que tiene diferentes proporciones comparado a todo el resto de sus parientes cercanos. Por todas estas características únicas, que lo distinguen de los otros Paracrocodylomorpha, hablamos de un nuevo género y especie”, puntualiza el becario del CONICET. Para finalizar, los profesionales destacan que Shakajlura es el primer ejemplar del grupo que se describe en Argentina desde 1997.

Además de Cardillo y Desojo, integran el equipo de investigación: María Belén von Baczko, Martín Ezcurra y Agustín Martinelli, investigadora/es del CONICET en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACNBR, CONICET); Nahuel Vega, investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA); y Lucas Fiorelli, investigador del CONICET en el CRILAR.

Fuente CONICET