Con motivo de la Copa Mundial de Fútbol FIFA 2026, que se desarrollará en Estados Unidos, Canadá y México, especialistas en infectología advierten sobre la importancia de reforzar la prevención del sarampión en quienes viajen a presenciar el evento.
Los encuentros masivos favorecen la circulación de personas de distintas regiones y aumentan el riesgo de exposición en aeropuertos, estadios, hoteles, transporte público y espacios cerrados. El sarampión, por su alta transmisibilidad y capacidad de generar brotes a partir de un solo caso, constituye una prioridad sanitaria en la Región de las Américas, donde se han registrado incrementos recientes de casos, especialmente en los países sede del torneo.
Recomendaciones principales
- Revisar el carnet de vacunación antes de viajar.
- Asegurar dos dosis de vacuna doble o triple viral aplicadas después del año de vida, o demostrar inmunidad mediante serología IgG positiva.
- Planificar la vacunación con tiempo, al menos dos semanas antes del viaje.
- Consultar en un vacunatorio o con un médico en caso de esquemas incompletos o desconocimiento del estado vacunal.
Indicaciones según edad y condición
- Menores de 6 meses: no se vacunan; evitar contacto con personas con fiebre o exantema.
- 6 a 11 meses: aplicar dosis “cero” de doble o triple viral (no cuenta para calendario).
- 12 meses: primera dosis de triple viral.
- 13 meses a 4 años: deben tener dos dosis completas.
- Mayores de 5 años, adolescentes y adultos: acreditar dos dosis o IgG positiva.
- Embarazadas: viajar solo con dos dosis previas documentadas o IgG positiva.
Medidas generales durante el viaje
- Evitar contacto estrecho con personas con fiebre y erupciones cutáneas.
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Ventilar espacios cerrados.
- Consultar rápidamente ante síntomas compatibles: fiebre, tos, secreción nasal, conjuntivitis, decaimiento y aparición de manchas rojas en la piel.
En caso de presentar fiebre y exantema durante el viaje o dentro de las tres semanas posteriores al regreso, se recomienda no concurrir a lugares públicos, usar barbijo y acudir al sistema de salud informando el antecedente de viaje.
La detección precoz es clave para cortar cadenas de transmisión, proteger a los contactos vulnerables y evitar brotes comunitarios.
Fuente: Comité Nacional de Infectología