Dos denuncias en el sur de Córdoba fueron el punto de partida de una investigación que terminó exponiendo una red internacional de explotación sexual infantil que operaba desde Panamá.
La causa, denominada Operación Córdoba, comenzó a fines de diciembre cuando dos familias advirtieron que sus hijos estaban siendo extorsionados. El acusado exigía material íntimo bajo amenazas de viralización, y cumplió esas amenazas.
Con el avance de la investigación aparecieron víctimas en distintas provincias argentinas: San Luis, Mendoza, La Rioja, Buenos Aires y Córdoba. Finalmente se determinó que el principal sospechoso es un ciudadano panameño que operaba desde su país, pese a estar bajo prisión domiciliaria por una causa previa de abuso sexual.
El 27 de febrero, en una audiencia en Panamá, se revocó ese beneficio y el acusado quedó detenido con prisión efectiva. Está imputado por delitos contra la libertad sexual, grooming, extorsión y pedofilia con fines de comercialización. Según la querella, existen elementos que lo vinculan con movimientos de dinero a través de plataformas internacionales.
Datos ampliados
- El operativo se realizó en el distrito de Arraiján, Panamá, donde se llevaron a cabo allanamientos y registros en el corregimiento de Nuevo Emperador. Allí se incautaron equipos tecnológicos y evidencias digitales que serán sometidas a peritajes forenses.
- El detenido, de 30 años, es investigado por delitos de pornografía infantil, corrupción de menores y explotación sexual comercial, en perjuicio de al menos siete víctimas argentinas menores de edad.
- La investigación fue coordinada entre la Policía Nacional de Panamá, el Ministerio Público panameño y autoridades judiciales argentinas, en un trabajo conjunto que permitió desarticular la red.
- La causa continúa abierta y no se descarta que surjan más víctimas en otras provincias argentinas o incluso en otros países.
La Operación Córdoba marca un precedente en la cooperación internacional contra el abuso sexual infantil en entornos digitales. Desde Alejandro Roca, las denuncias iniciales lograron activar un proceso que terminó con la captura de un sospechoso en Panamá, mostrando cómo la articulación entre familias, justicia y fuerzas de seguridad puede desbaratar redes criminales de alcance global.
Fuentes: La Estrella de Panamá Lobos News TVN Panamá